sábado, 7 de febrero de 2009

Joaquín Sabina - 69 Punto G

Sabina se ha convertido en sinonimo de poeta urbano.
Solo él es capaz de cantar sus poemas de la forma que los escribe; unos de los pocos que quedan en esta vieja y adormecida España, donde nadie mueve un dedo a pasar de tener el paro más alto de Europa.
Una pena que Sabrina como Serrat no se pronuncien sobre ello, sus musas no les inspiran estos temas de crispación social para crear canciones más comprometidas.
De todas maneras que buena canción para que olvidemos otros asuntos.








En la 69 punto G
tiene el corazón una oficina
donde don Nadie gana al ajedrez
y los adivinos adivinan
y los aladinos aladinan
y de propina,
imagínate.

Seremos tu cordón umbilical,
tu confesionario, tu pomada.
Ponte los cascos en la oscuridad
si te da la espalda la almohada,
busca la frecuencia modulada
una coartada
para alunizar.

Ven a la 69 punto G
cuando te canses de crecer
y los sueños tarden en venir,
que un Debussy
crepuscular
toca en el dial
la seguidilla de Buñuel,
déjanos jugar
contigo al escondite inglés
en la
69 punto G.

Las epidemias fueron anteayer,
las arrugas son de plastilina.
En la academia del amanecer
da clases de morbo Mesalina
y, en una pecera con espinas,
flotan las ruinas
de los cabarés.

Ven a la 69 punto G
cuando te canses de crecer
y los sueños tarden en venir,
que un B.B. King
sentimental
toca en el dial
la sonatina de Rubén,
déjanos jugar
contigo al escondite inglés
en la
69 punto G.

Toca en el dial
la polonesa de Chopin,
vamos a soplar
la ralla del amanecer
en la
69 punto G