domingo, 23 de agosto de 2009

Amparo Y Gabino Palomares - Maldición de Malinche

Sería bueno que los europeos releyéramos la historia que escribieron aquellos “conquistadores” y que llegó hasta nuestros libros de texto en forma distorsionada.
Está claro que la realidad no fue como nos contaron.







Del mar los vieron llegar
mis hermanos emplumados,
eran los hombres barbados
de la profecía esperada.

Se oyó la voz del monarca
de que el dios había llegado,
y les abrimos la puerta
por temor a lo ignorado.

Iban montados en bestias,
como demonios del mal
iban con fuego en las manos,
y cubiertos de metal

Solo el valor de unos cuantos
les opuso resistencia
y al mirar correr la sangre,
se llenaron de vergüenza.

Porque los dioses ni comen,
ni gozan con lo robado,
y cuando nos dimos cuenta
ya todo estaba acabado.

En ese error entregamos
la grandeza del pasado,
y en ese error nos quedamos
300 años esclavos.

Se nos quedo el maleficio
de brindar al extranjero
nuestra fe, nuestra cultura,
nuestro pan, nuestro dinero.

Hoy les seguimos cambiando
oro por cuentas de vidrio
y damos nuestras riquezas,
por sus espejos con brillo

Hoy en pleno siglo veinte
nos siguen llegando rubios,
y les abrimos la casa,
y los llamamos amigos.

Pero si llega cansado
un indio de andar la sierra,
lo humillamos y lo vemos
como extraño por su tierra.

Tu hipócrita que te muestras,
humilde ante el extranjero
pero te vuelves soberbio
con tus hermanos del pueblo.

Oh!... maldición de Malinche
enfermedad del presente
cuando dejaras mi tierra,
cuando harás libre a mi gente.